La nueva pedagogía

La Pedagogía está de moda. Tal vez la nominación de César Bona a los premios Global Teacher Prize tiene culpa de ello. Son muchas las voces que se alzan reclamando una nueva pedagogía y poco a poco todo el mundo se cuestiona el modelo didáctico actual. Algunos docentes, cansados del modelo tradicional, basado excesivamente en el libro de texto y la pasividad del alumno, quieren cambiar el paradigma de la educación. Tanto es así que La televisión pública y Fundación Telefónica quieren realizar un programa que busca los maestros que sean más innovadores. Y parece que la campaña electoral tiene como educación un importante punto.

Algunos colegios ya han comenzado su andadura y han creado su propio modelo. Para crear un nuevo modelo no vale con un superprofe innovador. Debe ser apoyado y respaldado por todo el equipo directivo, por sus compañeros de trabajo y las familias. Además, la Administración y legislación deben permitirlo. Parece que la innovación ya no es tan fácil.

Ser innovador no pasa por usar las TIC en clase, ni que el profesorado tenga un blog para los alumnos. Hace poco finalizó el plazo para la solicitud de colegios e institutos. Muchas veces he escuchado hablar bien de un colegio por el hecho de tener pizarra digital o cada alumno un ordenador. Que el centro tenga recursos digitales es algo muy interesante, pero lo verdaderamente importante es cómo usa esos recursos, porque se puede seguir un modelo de enseñanza tradicional con una clase repleta de ordenadores. Eso no es innovar.

Según las palabras de González Soto, la innovación es un cambio centrífugo, es decir, surge desde dentro, desde los centros de enseñanza y profesores. Como he comentado anteriormente, es complicado ser innovador si no hay un respaldo por parte de todos los agentes que intervienen en la educación. El centro educativo es la unidad básica de cambio. Los colegios y los institutos deben cultivar su capacidad de cambio pedagógico y promover la comunicación entre los docentes del mismo centro. Terminar con la función aislada de los profesores y generar un sistema de comunicación con los demás docentes de otros centros y otras materias. En definitiva, enriquecerse.

Pero las personas solemos presentar resistencia a los cambios. Y la innovación es cambio. Es aquí cuando encontramos obstáculos y rechazos. Encontramos rechazos a nivel social, ya sea por los valores, culturas o legislaciones muy rígidas. Rechazo del propio sistema educativo. Los colegios tienen sus elementos estructurales que les confieren coherencia y seguridad y es difícil que se alejen de ella. El propio profesorado es otro factor de resistencia. Todo profesor tiene un estilo y modelo didáctico, es muy difícil cambiarlo, es algo intrínseco a la persona.

Dada la cantidad de obstáculos que la innovación puede encontrar es muy importante poder abordarlos para así llegar a la verdadera innovación. Lo podemos dividir en los siguientes puntos:

  • Profesionales de la educación. Los docentes son los primeros que deben plantearse la innovación o cambio y deben sentir apoyo tanto por parte de la Administración como de sus colegas y familias. He conocido algunos profesores que han querido cambiar y desde el equipo directivo les han cortado las alas. También es fundamental no querer correr, la adaptación a la innovación no se puede realizar de un día para el otro.
  • Equipo directivo. Aunque están dentro de los profesionales de educación, les confiero un apartado porque son realmente quienes lideran el cambio. Son los que presentan el plan que realizarán durante los años que ostenten el cargo y, como he mencionado antes, son los que pueden cortarte las alas y no apoyarte. Como he comentado anteriormente, la innovación viene desde dentro. La innovación es un cambio centrífugo, va de dentro a fuera. Por lo tanto, el equipo directivo tiene un papel esencial en la innovación. El problema es que normalmente anda inmerso en papeleo y burocracia y es lo que suele centrar su atención.
  • Las familias y alumnos. A veces se convierten en el principal factor de resistencia al la innovación. Todos estamos acostumbrado al modelo tradicional transmisivo y salir de eso resulta raro. Muchas familias creen que si no se usa el libro, se está haciendo algo mal.
  • Contexto Socio-político. El contexto educativo es fundamental y depende mucho de los factores sociales, culturales y políticos del momento. La inestabilidad educativa es debida al poco consenso parlamentario que provoca un cambio en la ley educativa cada legislatura.

Dicho todo esto, cabe decir que la educación y la innovación son palabras mayores que no se deben utilizar a la ligera.

Quiero pensar en el buen hacer y buena intención del programa de televisión, pero considero que se han confundido en el formato. La educación no puede tratarse como un espectáculo. Ahora algunos grupos políticos hablan de pacto educativo para paralizar la LOMCE. El problema es que solo algunos hablan de pacto y los cambios en España funcionan a golpe de gillotina: LOE, LOMCE… Hasta que no se consiga un pacto por la educación, en la que todos los grupos parlamentarios voten a favor, no podremos hablar de lo que viene después, como puede ser la innovación. Una innovación colectiva requiere tiempo, no se puede hacer en cuatro años. Necesita un modelo estable que ayudará tanto a su producción como a la medición de su eficacia real.

Ahora en campaña escucho a diario hablar sobre el pacto en educación, pero escucho a políticos desde sus atriles y en busca de votos. Me pregunto si estos políticos y sus asesores hablarán en algún momento con los agentes que interfieren en el proceso educativo, los mismos que mencionaba más arriba: los profesionales de la educación y las familias. El pacto se debe basar en unas circunstancias reales. Preguntaría: ¿Un pacto en qué, cómo, cuándo, dónde y con quién? Cuando escucho o leo lo que se habla me parecen palabras vacías. Me gustaría saber si el pacto educativo va a ocupar un lugar prioritario en las agendas de las administraciones o habrá un incremento de las partidas presupuestarias. También me gustaría saber si con la innovación están hablando de la búsqueda de un modelo que disminuya el absentismo escolar, o si habrá algún tipo de control en la edición de los temarios de educación para no encontrarnos con textos de tercero de la ESO de Biología que afirmen que la homosexualidad es un riesgo para la salud.

Bajo mi experiencia creo que aún estamos lejos de conseguir un pacto por la Educación, y aunque son muchos los profesionales que buscan una innovación en la enseñanza, a ésta aún le queda mucho camino por recorrer para ser real. Me temo que esta materia nos queda para septiembre. Habrá que seguir estudiando.

 

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