Bilingüismo si, escuela bilingüe no

 

Bilingüísmo sí, pero no de cualquier manera.

Pertenezco a una generación para la que inglés era una asignatura en la que se traducían los textos, se hacían ejercicios repetitivos y, de vez en cuando,  se escuchaba un cassette. El inglés está de moda desde los años ochenta.

Como niña inquieta que era – y sigo siendo – pedí a mis padres que me apuntaran a la extraescolar de inglés, donde acabé hasta la diadema de Muzzy y mis profesores. Cogí verdadero asco al inglés, era un suplicio estudiarlo, a pesar de que mis padres – haciendo grandes esfuerzos – me pagaban profesores particulares para que no se me atragantara tanto.

El esfuerzo que he tenido que realizar en la edad adulta para aprender inglés me hace ser defensora de una educación donde el inglés ocupe un lugar destacado, pero no el principal.

Sin duda se trata de un tema controvertido. Creo que nadie está en contra del bilingüísmo, si con ello se propone una adquisición de un segundo idioma. En un mundo cada vez más globalizado, el inglés se convierte en un  instrumento fundamental de comunicación.

En la Comunidad de Madrid se comenzó a implantar en el año 2004-2005 en veintiséis colegio públicos de  educación infantil y primaria.  Al iniciarse el curso 2015-2016, el número de centros públicos bilingües alcanza la cifra de 463, lo que representa 353 colegios públicos y 110 institutos. En el curso 2015-2016, 17 colegios públicos y 12 institutos se han incorporado al programa.

Según esta información, la  Comunidad de Madrid lleva un importante ritmo de implantación.

Reitero que el bilingüísmo no solo es importante, sino también necesario. El problema comienza con el método empleado para dicha implantación.

Educación se ha encontrado con un alto porcentaje de profesorado que no está formado en inglés. Y creo que este es uno de los grandes males. Un centro no puede impartir una enseñanza de calidad si no se tiene un profesorado capacitado y competente para impartir esos contenidos. Es entonces cuando aparecen casos de este tipo: un profesor de primero y segundo de primaria daba matemáticas y lengua castellana. Cuando subió con su curso a tercero de primaria, pasó a dar science e inglés. Este profesor tuvo que hacer un curso acelerado para llegar al nivel B2, que era el exigido en ese momento.

No dudo de la capacidad del profesorado que haya tenido que examinarse y aprender. Ser profesor es sinónimo de un aprendizaje continuo de conocimientos.

Considero que la formación del profesorado es fundamental. Desde mi punto de vista de la concepción de la educación y la enseñanza, no se puede habilitar a un profesor de inglés con un nivel o un examen de inglés acreditando un B2 o C1. Debe ser un experto en la materia y, si me pongo purista, hasta nativo.

Profesores particulares con nivel C1 o C2  hay miles, pero un maestro de escuela o de instituto debe ser un experto. Dominar no solo su lengua materna, sino también la del alumno y lo más importante, que sepa utilizar la pedagogía para que sus alumnos consigan los objetivos.

La Consejería de Educación se dio cuenta – me sorprende que no se diera cuenta desde un principio – de que con el B2 no era suficiente nivel para el profesorado y decidió subirlo a un C1 o C2. Aún así, no asegura que esa persona con en nivel C esté capacitado para enseñar el idioma, simplemente certifica que esa persona tiene ese nivel de inglés, pero no el nivel para enseñar inglés.

También tengo mis serias dudas en la enseñanza privada. Conozco otro caso, de un angloparlante que decidió venir a España. Obtuvo su título de CELTA (Certificate in Teaching English to Speakers of Other Languages) y  consiguió trabajo enseguida en una escuela privada sin saber casi nada de español.

Ambos casos creo que no son buenos modelos de una enseñanza denominada bilingüe, cuando ni siquiera el profesorado lo es.

Desde Europa nos decían que nos teníamos que poner al día con el inglés, puesto que nuestro nivel es bastante bajo. Por ello, desde la Administración decidieron atajar el problema abriendo escuelas bilingües. Cada año se abren más y con el profesorado que mencionaba anteriormente. Creo que es un acto un tanto temerario.

Una sociedad donde pocos padres hablan inglés, donde pocas familias tienen el hábito de hablar inglés en casa, supone un problema. Ni siquiera la televisión emite en versión original. Ya sé que con la tecnología se puede elegir el idioma o si se quieren subtítulos, pero, seamos sinceros, ¿cuánta gente lo usa? O, mejor dicho, ¿cuánta gente está preparada para ver una serie completa en versión original? Si no queda más remedio, la verá todo el mundo y se aprenderá, pero si se da la opción creo que es difícil. Entiendo que habrá gente, como mis padres o mi abuela, a la que si le pongo una película en inglés tardará bien poco en quitarla. EL doblaje es uno de los grandes males que llevamos arrastrando desde una época donde se quería controlar la información. Es hora de ir avanzando. Un claro ejemplo son los países del este de Europa. Todos nos asombramos de lo bien que hablan el castellano, o de que además sepan inglés. A todos les hago la misma pregunta: ¿cómo lo aprendiste? Todos me han dicho que porque veían en su país la tele en versión original, por lo que saben inglés y si encima les gusta las telenovelas, el castellano.

Por lo tanto, un  idioma se aprende si se vive, si se escucha en la calle, en casa o en la televisión.

En la escuela bilingüe me he encontrado tres casos, pero todos tienen un punto en común: el esfuerzo. El de las zonas un más acomodadas de Madrid, donde incluso alguno de los progenitores es ya angloparlante de nacimiento y habla en casa por rutina en inglés. A este grupo de niños el inglés no les supone un problema; lo hablan en casa.

Las familias monolingües llevan a sus hijos a actividades extraescolares en inglés, o contratan a profesores particulares. Los niños de barrios obreros, con menos recursos y donde ninguno de los padres sabe inglés, si se lo pueden permitir, deben recurrir igualmente a clases extraescolares o profesores particulares. Encontramos un esfuerzo económico, que lógicamente, las familias con más recursos podrán permitirse y las que no, supondrá un bajo rendimiento del alumno y conllevará al fracaso.

Hay un tercer punto realmente importante: los niños con dificultades de aprendizaje. Es aquí uno de los grandes problemas. Por un lado, se quiere mejorar la enseñanza implantando un modelo bilingüe que permita alumnos más competentes, por otro lado el bilingüísmo supone una importante traba para el aprendizaje.

A día de hoy, sin necesidad de ser un colegio bilingüe, no hay suficientes recursos ni para la detección y diagnóstico ni para el tratamiento de problemas de aprendizaje. Si bajamos al aula, veremos que en cada clase, con un ratio de 24-27 alumnos, hay entre 3 y 4 niños con problemas de aprendizaje. El cóctel está servido, y cada vez en más colegios, porque cada vez hay más colegios bilingües.

No me equivoco si afirmo que la gran mayoría de padres quieren que sus hijos sepan inglés, francés o chino, pero eso no pasa por convertir todos los colegios en bilingües, sin un profesorado preparado, sin una prevención y atención en las dificultades de aprendizaje. Porque aprender en otro idioma es una dificultad añadida y más por todas las circunstancias que he comentado.

Estoy esperando a que la Administración haga un informe valorando el éxito del bilingüísmo en relación a las horas de actividades de apoyo y profesores particulares del que se hace uso. La mayoría de los alumnos necesitan clases particulares para poder llegar a las competencias marcadas.

Es decir, un esfuerzo extra, tanto económico como intelectual.

Por todo lo mencionado, estoy en contra de los colegios bilingües que se han implantado en Madrid. La idea es buena – si contáramos con nativos- , quiero una sociedad bilingüe, pero para todos. Para ello es necesario que aporten los medios y los recursos necesarios para que todos los alumnos consigan un resultado óptimo.

 

Fuentes:

Portal de educación Comunidad de Madrid (2017). Madrid, Comunidad Bilingüe. http://www.madrid.org/cs/Satellite?c=CM_Actuaciones_FA&cid=1354274775145&language=es&pagename=PortalEducacion%2FCM_Actuaciones_FA%2FEDUC_Actuaciones

Europa Press Madrid. Educación endurece el nivel para habilitar profesores bilingües. (2014) http://www.europapress.es/madrid/noticia-educacion-endurece-c1-c2-nivel-idiomas-habilitar-profesores-centro-bilingues-20140420112243.html

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